Pensar(SE) recoge lo que ocurre entre sesiones —estado emocional, tareas, notas— y te lo entrega organizado antes de cada consulta.
Sin tarjeta de crédito · Acceso limitado

Briefing automático con el estado emocional, tareas completadas y notas del paciente.
Check-ins diarios y tareas entre sesiones mantienen la continuidad terapéutica.
Sin formularios en papel, sin preguntar desde cero. Todo organizado antes de que llegue.
Le llega un enlace de acceso por email. Sin app que instalar.
Elige de la biblioteca terapéutica o crea las tuyas.
Estado emocional, tareas completadas y notas. Todo listo.
Preguntas habituales
No. Reciben un enlace por email, lo abren en el navegador y listo. Sin descargas, sin contraseñas, sin fricción.
Sí. Todo se almacena cifrado en servidores europeos. Pensar(SE) actúa como encargado del tratamiento bajo el RGPD: no accedemos al contenido clínico, no lo compartimos y no lo usamos para entrenar nada.
Menos de un minuto. Nombre, email y objetivo terapéutico. El resto se configura desde la primera sesión.
Lo ves en el panel antes de la sesión. Si lleva días sin registrar nada, lo sabes al entrar. Esa ausencia también es información clínica.
No, y a propósito. Pensar(SE) no es historia clínica ni software de consulta. Es la capa ligera entre sesiones — el espacio que hoy no tiene soporte digital.
Aún no está fijado. Durante el piloto el acceso es gratuito. Cuando haya precio, los psicólogos del piloto tendrán condiciones especiales y serán los primeros en saberlo.
Sí. Sin permanencia ni contratos. Si decides salir, tus datos y los de tus pacientes se exportan o se eliminan a petición.
Sobre todo para gente que le cueste ser constante. Como que si tienes eso te obligas un poco más.
Desde que lo usa, la consulta es más fluida. Tengo contexto real de la semana y no perdemos tiempo reconstruyendo cómo ha estado.
Acceso gratuito durante el piloto. Sin permanencia.
Probarlo con mis pacientes